Un semifrío emblemático que durante siglos ha acompañado los momentos más dulces de la vida napolitana. Fresco, delicioso y con una rica historia, el coviglia es uno de los postres más fascinantes de la tradición napolitana. Hoy, Pasticceria Pintauro 1785 ha decidido rescatar esta especialidad histórica con una nueva línea de once irresistibles interpretaciones, diseñadas para celebrar el pasado y conquistar los paladares contemporáneos.
Un postre que cuenta la historia de Nápoles.
Con su textura suave, espumosa y aterciopelada, a medio camino entre la mousse y el helado, la coviglia representa una de las expresiones más refinadas de la tradición repostera napolitana. Apreciada durante generaciones e incluso mencionada por Matilde Seraone en sus escritos, es un postre que engloba historia, cultura e identidad, conservando hasta el día de hoy todo el encanto de sus orígenes.
Once sabores entre tradición e innovación
La nueva propuesta de Pintauro surge del deseo de mostrar esta obra maestra de la pastelería napolitana a través de una selección de sabores que combina tradición con creatividad artesanal.
Además de las tradicionales versiones de Chocolate y Café de Coviglia, también hay nuevas y deliciosas interpretaciones: Limón, Fresa, Tiramisú, Pistacho, Babà, Cereza Negra Variegato, Avellana, Sfogliatella Riccia y Sfogliatella Frolla.
Las variantes dedicadas a la Sfogliatella Riccia y la Sfogliatella Frolla representan un homenaje especial al postre que hizo famoso a Pintauro en todo el mundo, creando una combinación única de dos símbolos de la tradición napolitana.
Artesanía que marca la diferencia
Cada coviglia se elabora artesanalmente con ingredientes cuidadosamente seleccionados y procesos que respetan la receta tradicional. El resultado es un postre de textura ligera y aireada, que conserva el carácter que lo ha definido durante siglos.
«Nuestra misión es preservar y transmitir el legado confitero de Nápoles. Con la Coviglia, queremos recuperar una obra maestra de nuestra tradición y devolverla al público, reinterpretándola respetando plenamente su historia y originalidad», afirma el propietario, Francesco Bernardo.
Los orígenes de la coviglia: un viaje entre los siglos XVII y XIX.
Los orígenes de la coviglia se remontan a Nápoles, durante el Virreinato español, entre los siglos XVII y XVIII. Las primeras preparaciones similares a los sorbetes aparecieron ya a finales del siglo XVII, mientras que el término «coviglia», probablemente derivado de cubillo, el recipiente utilizado para servirla, se popularizó hacia finales del siglo XVIII.
Su consagración llegó en el siglo XIX, cuando se convirtió en un elemento habitual de los cafés y pastelerías de la ciudad, llegando a ser una de las especialidades más apreciadas tanto por los napolitanos como por los visitantes.
Un nuevo homenaje a la excelencia napolitana.
Con el lanzamiento de la Coviglia en once variedades, la Pasticceria Pintauro 1785 renueva su compromiso con la promoción de las grandes tradiciones de la confitería napolitana, ofreciendo una experiencia que combina memoria, sabor e identidad.
La coviglia está disponible en la histórica y singular tienda de Via Toledo 275, en el corazón de Nápoles, donde desde 1785 Pintauro ha seguido contando la historia de la ciudad a través de sus sabores más emblemáticos.
Ven y descubre tu covigalia favorita
Once sabores, una gran tradición. Déjese seducir por la ligereza y el encanto atemporal de la Coviglia de Pintauro y disfrute de un viaje sensorial que abarca más de dos siglos de historia napolitana.
