Pintauro.
Desde 1785, en el corazón de Nápoles
La historia continúa...
Símbolo de la ciudad y cuna de la sfogliatella napolitana, desde 1785 en la vía Toledo. Durante más de dos siglos, los aromas y escaparates iluminados de Pintauro han formado parte de la memoria colectiva de Nápoles.
En los históricos locales que dominan la calle más preciada de la ciudad, entre maderas y mármoles que atesoran siglos de historia, se reviven cada día los detalles que han traspasado generaciones: los tapetes de papel, la antigua lámpara del siglo XVIII, la efigie de Nuestra Señora de los Dolores.
Y luego, el aroma. El cálido, envolvente e inconfundible de la sfogiatella napolitana recién horneada, que se mezcla con voces, recuerdos, el bullicio de la vía Toledo.
Pintauro no es solo una pastelería.
Pintauro es el hogar.
«Es una emoción que huele a hogar, un orgullo que habla napolitano. Pintauro es un trozo de Nápoles que vive en el corazón de todos nosotros, hecho de historia, manos expertas y recetas transmitidas a lo largo de los siglos. Aquí viven los sabores de nuestra tradición, que preparamos cada día con cuidado y respeto, como un gesto de amor que se renueva».
Francesco
La Pasticceria Pintauro es una de las pastelerías históricas más famosas de Nápoles, situada en el corazón del centro histórico, en la vía Toledo, 275. Desde 1785 ha sido un referente para quienes buscan la auténtica sfogliatella napolitana, una crujiente masa quebrada elaborada según la tradición artesanal napolitana. Además de la sfogliatella, el laboratorio produce cada día babà, pastiera, zeppole y los grandes dulces típicos napolitanos y productos horneados clásicos.